
¿Qué es la doble excepcionalidad? ¿Como son los rasgos más frecuentes de las personas doblemente excepcionales?
Cuando tenía 8 años, les dijeron a mis padres que era superdotada. Y supongo que porque era lo que se esperaba de mí, siempre saqué buenas notas en el colegio. Fui a la universidad, estudié un máster y finalmente hice un doctorado con beca. Sin embargo, toda mi vida me he sentido torpe y socialmente inútil.
Hace algo más de un año, tras muchos años de terapia, se abrió la puerta a la comprensión de mis luces y sombras: además de tener altas capacidades, me han diagnosticado autismo y TDAH, lo que me ha llevado, por fin, a entender porqué, a pesar de ser tan supuestamente inteligente, se me ha hecho la vida tan cuesta arriba.
Como el pez que no es consciente de que nada a contracorriente, por fin pude entender la paradoja. Y, con el tiempo, inevitablemente, la doble excepcionalidad y las neurodivergencias, en general, se han convertido en mi interés especial.
Según Sally Reis y sus colaboradores (2014), los estudiantes con doble excepcionalidad tienen el potencial para un alto rendimiento en uno o más dominios y presentan a su vez una discapacidad. Esta puede venir asociada a discapacidades físicas así como dificultades en el aprendizaje, el habla, emocionales o conductuales, así como otras neurodivergencias como el autismo o el TDAH.
La coexistencia de altas capacidades con estas condiciones hace que las características que las delatan se compensen o enmascaren, dificultando el reconocimiento tanto de las dificultades como de los talentos. Por este motivo estos perfiles a menudo pasan desapercibidos por el sistema educativo, cargando con grandes dificultades a nivel socioemocional y académico, con altas posibilidades de fracaso escolar y de desarrollar problemas de salud mental, adicciones, etc.
En algunos casos, la situación se complica aún más con la presencia de otras situaciones de riesgo de exclusión social, como puede ser el formar parte de la comunidad LGTBIQ+, o de una minoría étnica, lo que se conoce como triple excepcionalidad. Otras veces, mucho más frecuentemente de lo que se estima, aparece la combinación de varias condiciones, como el TEA y TDAH, denominada excepcionalidad múltiple.
Algo que me ha llamado la atención en el tiempo que llevo investigando sobre la doble excepcionalidad es la falta de conocimiento sólido que existe, tanto en investigaciones académicas como en los ámbitos educativo y terapéutico, lo que complica el diagnóstico y la intervención. Muchos profesionales desconocen cómo identificar y apoyar adecuadamente a las personas con doble excepcionalidad, lo que puede llevar a malas interpretaciones de los comportamientos y a una atención inadecuada.
En España, la definición y los criterios para identificar a personas con altas capacidades varían significativamente entre comunidades autónomas. Mientras que algunas han adoptado enfoques inclusivos, otras se basan en modelos psicométricos y en puntos de corte, lo que complica los procesos de evaluación de estos perfiles. Las investigaciones recientes defienden una definición más amplia de la inteligencia, que va más allá del cociente intelectual, evitando estereotipos que asocian la superdotación con el alto rendimiento académico. Este enfoque inclusivo es crucial para identificar a los estudiantes de doble excepcionalidad, quienes a menudo tienen resultados dispares en las pruebas, que hacen que pasen desapercibidos o no superen los puntos de corte.
El hecho de que muchos rasgos son coincidentes en diversas condiciones, como por ejemplo los desafíos sensoriales, la alta sensibilidad emocional, la elevada motivación y curiosidad, la capacidad de hiperfoco, o el pensamiento divergente, complica los procesos de detección, haciendo que se dificulte obtener una identificación precisa.
Por otro lado, las evaluaciones estandarizadas pueden no captar las habilidades y dificultades de los estudiantes con 2e debido a puntuaciones dispares en diferentes áreas cognitivas. Es frecuente que exista una discrepancia entre las habilidades cognitivas superiores y las básicas, como la memoria de trabajo y la velocidad de procesamiento, afectando el rendimiento académico y social.
El resultado es que, a menudo, las personas con 2e llegan a conocer su condición cuando la situación sobreviene en crisis, y tras obtener otros diagnósticos de salud mental previos, como ansiedad, depresión, etc, en un lento peregrinaje hasta encontrar los especialistas adecuados.
La doble excepcionalidad (2E) se manifiesta de manera única en cada individuo, ya que la combinación de diversas condiciones crea un conjunto de características y necesidades específicas. Esto hace que su identificación y conceptualización sean complejas y que cada caso deba ser evaluado individualmente, teniendo en cuenta no solo el perfil de dificultades y talentos, sino también el contexto social, intereses y motivaciones.
No obstante, en líneas generales, las investigaciones sugieren que la intersección de los rasgos puede resultar en una mayor intensidad, la inhibición de los mismos o la aparición de un nuevo rasgo no necesariamente presente en ninguna de las condiciones por separado, creando perfiles únicos y excepcionales (Reis et al, 2014).
Los prejuicios y la falta de conocimiento a menudo provocan que se asignen etiquetas estigmatizantes, y la persona sea percibida como vaga, torpe, antisocial, etc. Por tanto esclarecer y nombrar la doble excepcionalidad puede ofrecer comprensión y alivio.
En este proceso, sé por experiencia propia que es fundamental encontrar profesionales especializados en ambas condiciones, que sean sensibles y tengan en cuenta los desafíos y características únicas de cada perfil y sepan mirar más allá de los déficits. Lamentablemente encontrar un profesional especializado en 2e es como buscar una aguja en un pajar.
Si sospechas que puedes ser multiexcepcional, o quizás ya lo sabes, y necesitas acompañamiento para comprender mejor tu condición y aprender a amar tu excepcionalidad, te acompaño. Escríbeme para agendar una cita.
No dejes de visitar el Blog de Bea Sánchez, que contiene abundantes artículos sobre doble excepcionalidad y un curso específico que recomiendo mucho: https://www.mamavaliente.es/
Assouline, S. G., Nicpon, M. F., Colangelo, N., & O’Brien, M. (2008). The Paradox of Giftedness and Autism. The University of Iowa College of Educa. https://www.academia.edu/download/49960541/ED535140.pdf
Conejeros-Solar, M. L., Gómez-Arizaga, M. P., Sandoval-Rodríguez, K., & Cáceres-Serrano, P. A. (2018). Aportes a la comprensión de la doble excepcionalidad: Alta capacidad con trastorno por déficit de atención y alta capacidad con trastorno del espectro autista. Revista Educación, 645-676. https://doi.org/10.15517/revedu.v42i2.25430
Reis, S. M., Baum, S. M., & Burke, E. (2014). An Operational Definition of Twice-Exceptional Learners: Implications and Applications. Gifted Child Quarterly, 58(3), 217-230. https://doi.org/10.1177/0016986214534976
Kennedy, D. M., & Banks, R. S. (2011). Bright not broken: Gifted kids, ADHD, and autism. John Wiley & Sons.