Las dudas sobre la temática de las normas y los límites suelen ser habituales en las sesiones de arteterapia en familia, y también en las sesiones con personas adultas. ¿Cómo poner los límites adecuadamente? ¿Hasta cuándo ceder? ¿Cómo hacer para no perder los nervios? ¿Cómo no sentirse culpable después?
La mayoría hemos sido herederas de una educación autoritaria, basada en el “porque lo digo yo, y punto”, que en nuestra infancia no nos ofreció muchas oportunidades para reflexionar sobre nuestros propios límites y autonomía. Por suerte, los modelos educativos han evolucionado, y hoy en día sabemos que los estilos autoritarios de crianza no solo no funcionan, sino que son contraproducentes.
¿Cuál es la mejor terapia para altas capacidades? ¿Qué puede aportar la arteterapia gestalt? Numerosos estudios apuntan a las dificultades asociadas a las altas capacidades. Los mitos en torno a la superdotación y el sesgo del género dificultan la detección en la infancia y el acceso a una atención educativa adecuada, por lo que muchas … Continuado
En este artículo no te voy a dar un listado de características de cómo son los niños/as altamente sensibles, que para eso ya hay muchas publicaciones interesantes y muy completas. Tampoco voy a darte consejos de madre a madre. En todas las casas cuecen habas y en casa del herrero cuchillo de palo, dicen. Así que no, en mi casa tampoco reina el aroma zen y no voy a pretender convencerte de lo contrario.
Lo que quiero es contarte por qué la arteterapia basada en la parentalidad positiva funciona tan bien con estas criaturas intensas, y también para tu intensa maternidad, cuando las cosas se ponen difíciles. En mis casi diez años de práctica profesional han llegado a mí muchas criaturas con necesidades muy diversas, y he llegado a la conclusión de que para ayudar a crecer a los niños y niñas, hace falta atender también la maternidad y paternidad que están detrás.
Cuando las personas llegan a mi consulta de arteterapia y terapia gestalt, rara vez son conscientes de que han experimentado un trauma.
Carolina (nombres ficticios), me contactó por sus sentimientos de tristeza, y no fue hasta después de varias sesiones que no se dio cuenta de la relación de estos sentimientos con la falta de atención que había recibido en su infancia, y su necesidad de cuidar de sí misma.
Julia se interesó por la arteterapia para explorar su creatividad, y a través de sus pinturas descubrió y pudo sanar el tremendo dolor que aún sentía por la temprana y desgarradora pérdida de su madre.
Una dificultad que me encuentro a menudo en la consulta de arteterapia gestalt es la dificultad con el manejo de los límites y la capacidad para decir que no. Una verdadera pandemia.
Por ejemplo:
No tengo ganas de ir a un sitio, o no tengo ganas de quedarme más, pero me aguanto.
Me encuentro en una relación que no me satisface, pero no consigo dejarlo.
Me ha costado mucho escribir este artículo. Elegir el título, pensar bien lo que te quiero transmitir. Como si yo tuviera las claves para navegar en la intensidad del amor. La que a mí misma también me atraviesa, y desde la que te escribo.
Enamoradizas y extremadamente intensas. Así somos las personas altamente sensibles. Capaces de conectar hasta con los astros y de empaparnos en nuestros sentimientos hasta los huesos. El amor nos llena de emoción y de sentido, y también, inevitablemente, de dolor.
Inevitablemente, ¿o no?
A menudo siento que no soy suficiente.
No importa si he estudiado o trabajado duramente en torno a un tema, siempre tiendo a sentirme inseguro/a pensando en todo lo que aún no sé.
Tiendo a pensar que mis logros han sido por suerte, por casualidad, o por estar en el lugar correcto en el momento adecuado.
Me cuesta aceptar los cumplidos y tiendo a excusarme y restarle importancia.
El perfeccionismo es un rasgo común entre las personas altamente sensibles y/o con altas capacidades.
Esa “alta” habilidad para detectar la excelencia.
Esa alta dificultad para no conformarnos con menos.
Lo confieso, me ha costado mucho escribir este artículo. Podría escribir cientos de artículos sobre cientos de cosas, y muchas de ellas correcta y concienzudamente. Disfruto escribir y más aún saber que me lees. Pero cada vez que me tengo que sentar con el teclado encuentro mil excusas para no hacerlo,