La palabra neurodivergencia parece que está de moda, pero no siempre se entiende bien qué significa, ni resulta sencillo identificar unos rasgos que identifiquen el espectro de la neurodivergencia, pues, efectivamente, y como algunos autores sugieren, se trata de un espectro.
A diferencia de lo que muchas personas creen, la neurodivergencia no es una categoría clínica, ni un diagnóstico en sí mismo. Es un constructo social que engloba difversas formas de funcionamiento neurológico dentro de la variabilidad humana, y que se diferencian de la norma.
Estamos muy ilusionadas de compartir esta nueva colaboración con Anthea para acompañar la creatividad y necesidades emocionales de las familias neurodivergentes de Aranjuez.
Arrancaremos el curso con dos charlas gratuitas a cargo de Carol Castellano y Lucía Hervás.
- Alas para volar. Acompañar el desarrollo de la creatividad en niños y adolescentes neurodivergentes.
El 4 de Septiembre a las 18.00 h.
- En busca de la calma perdida. Regulacion emocional en familias neurodivergentes.
El 14 septiembre a las 11.00 h.
¿Qué sucede cuando te quedas sin palabras y no comprendes tu sentir?
En este artículo, exploraremos el concepto de alexitimia, su relación con el autismo, las altas capacidades y otras neurodivergencias, y cómo la arteterapia puede ser beneficiosa para las personas que experimentan esta condición.
¿Qué se oculta tras el velo de la alta sensibilidad? ¿La alta sensibilidad es un trastorno? ¿Cuál es la diferencia entre ser PAS y tener altas capacidades? ¿Y cuál es el vínculo con otras condiciones como el TDAH o el autismo?
vamos a hablar del tema de los límites, que frecuentemente despierta muchas dudas e inquietudes en la crianza.
“Siempre intento decirles las cosas con calma y tranquilidad, pero no me hacen caso, y acabo de los nervios chillando, y luego me siento fatal”.
“Yo tengo las normas muy claras, pero luego siempre acabo cediendo, nunca sé cuál es el límite".
"Siento que tiran de mí, y yo ya no sé hasta dónde ceder".
¿Te suena?
A menudo nos encontramos perdidas, repitiendo patrones de nuestra infancia que no nos gustan, y sin saber cómo hacer las cosas de manera distinta. ¿Son lo mismo las normas y los límites? ¿Debemos acompañarlos igual?
Las dudas sobre la temática de las normas y los límites suelen ser habituales en las sesiones de arteterapia en familia, y también en las sesiones con personas adultas. ¿Cómo poner los límites adecuadamente? ¿Hasta cuándo ceder? ¿Cómo hacer para no perder los nervios? ¿Cómo no sentirse culpable después?
La mayoría hemos sido herederas de una educación autoritaria, basada en el “porque lo digo yo, y punto”, que en nuestra infancia no nos ofreció muchas oportunidades para reflexionar sobre nuestros propios límites y autonomía. Por suerte, los modelos educativos han evolucionado, y hoy en día sabemos que los estilos autoritarios de crianza no solo no funcionan, sino que son contraproducentes.
La maternidad es probablemente la aventura más intensa que he emprendido en mi vida. Cuando me quedé embarazada no podía ni imaginar lo que estaba por venir. Y esto es algo que, por lo que veo a mi alrededor, nos suele pasar.
Y es que las criaturas tienen la “mala costumbre” de no ser como esperábamos. La niña que imaginábamos tranquila no calla ni duerme ni de día ni de noche. El niño que creíamos valiente, tiene miedo y no se separa de los brazos de mamá. El padre se siente agotado y no sabe poner límites sin perder los nervios. Y la madre en que nos hemos convertido ya no nos recuerda nada a la mujer que éramos antes de dar a luz.
Cuando las personas llegan a mi consulta de arteterapia y terapia gestalt, rara vez son conscientes de que han experimentado un trauma.
Carolina (nombres ficticios), me contactó por sus sentimientos de tristeza, y no fue hasta después de varias sesiones que no se dio cuenta de la relación de estos sentimientos con la falta de atención que había recibido en su infancia, y su necesidad de cuidar de sí misma.
Julia se interesó por la arteterapia para explorar su creatividad, y a través de sus pinturas descubrió y pudo sanar el tremendo dolor que aún sentía por la temprana y desgarradora pérdida de su madre.
Una dificultad que me encuentro a menudo en la consulta de arteterapia gestalt es la dificultad con el manejo de los límites y la capacidad para decir que no. Una verdadera pandemia.
Por ejemplo:
No tengo ganas de ir a un sitio, o no tengo ganas de quedarme más, pero me aguanto.
Me encuentro en una relación que no me satisface, pero no consigo dejarlo.