Es posible que hayas leído o pienses que ser una Persona Altamente Sensible (PAS) te predispone a sufrir ansiedad, depresión (y a creer en unicornios). Bien, pues en primer lugar, dejemos claro que no, los estudios muestran que no existe tal relación a priori. La sensibilidad en sí misma es un rasgo neutro que no tiene por qué provocar ansiedad. Si bien, como veremos, es posible que las circunstancias de tu vida, y especialmente de tu infancia, sí tengan algo que ver.
No soporto el ruido.
A veces mi cabeza se pone a dos mil por hora y no soy capaz de parar.
Empatizo demasiado con los demás. Entiendo tanto lo que les pasa que no puedo evitar que me afecte mucho.
A veces simplemente no puedo explicar por qué entiendo lo que les pasa.
Me cuesta transmitir lo que veo y hacerme entender, aceptar que los demás no perciben como yo lo hago.
¿POR QUÉ ÁGORA DE SECUOYAS?
Las secuoyas son unos de los árboles más grandes y longevos del mundo. Su capacidad de crecimiento nos hace pensar también en que son símbolo de sabiduría y de experiencia. Dicen también que a través de sus raíces se conectan con otros árboles, compartiendo información y nutrientes. Como las Secuoyas, nos gustaría disfrutar de nuestra capacidad para crecer muy alto, elevarnos y expandirnos. ¿Cómo sería un encuentro de tales seres excepcionales? El ágora es la oportunidad de descubrirlo.
Recientemente he tenido el orgullo de participar como ponente invitada en el I Congreso Internacional de Pedagogía prenatal.
Tras la fantástica experiencia de la anterior jornada, hace un año, en la que realicé una ponencia sobre Arteterapia y maternidad, en el congreso he participado con un taller en video en el que comparto una propuesta para indagar en la memoria prenatal que todos llevamos impresa en nuestras células.