Me hace mucha ilusión compartir esto, porque me lo estáis pidiendo: ¡Vamos por la 4ª edición del Curso de Iniciación a la práctica profesional para arteterapeutas! ¿Sientes que la arteterapia es tu vocación pero piensas que vivir de esto es muy difícil? ¿Te echa para atrás la precariedad y la falta de reconcimiento de la … Continuado
A menudo siento que no soy suficiente.
No importa si he estudiado o trabajado duramente en torno a un tema, siempre tiendo a sentirme inseguro/a pensando en todo lo que aún no sé.
Tiendo a pensar que mis logros han sido por suerte, por casualidad, o por estar en el lugar correcto en el momento adecuado.
Me cuesta aceptar los cumplidos y tiendo a excusarme y restarle importancia.
El perfeccionismo es un rasgo común entre las personas altamente sensibles y/o con altas capacidades.
Esa “alta” habilidad para detectar la excelencia.
Esa alta dificultad para no conformarnos con menos.
Lo confieso, me ha costado mucho escribir este artículo. Podría escribir cientos de artículos sobre cientos de cosas, y muchas de ellas correcta y concienzudamente. Disfruto escribir y más aún saber que me lees. Pero cada vez que me tengo que sentar con el teclado encuentro mil excusas para no hacerlo,
Es posible que hayas leído o pienses que ser una Persona Altamente Sensible (PAS) te predispone a sufrir ansiedad, depresión (y a creer en unicornios). Bien, pues en primer lugar, dejemos claro que no, los estudios muestran que no existe tal relación a priori. La sensibilidad en sí misma es un rasgo neutro que no tiene por qué provocar ansiedad. Si bien, como veremos, es posible que las circunstancias de tu vida, y especialmente de tu infancia, sí tengan algo que ver.
No soporto el ruido.
A veces mi cabeza se pone a dos mil por hora y no soy capaz de parar.
Empatizo demasiado con los demás. Entiendo tanto lo que les pasa que no puedo evitar que me afecte mucho.
A veces simplemente no puedo explicar por qué entiendo lo que les pasa.
Me cuesta transmitir lo que veo y hacerme entender, aceptar que los demás no perciben como yo lo hago.
¿POR QUÉ ÁGORA DE SECUOYAS?
Las secuoyas son unos de los árboles más grandes y longevos del mundo. Su capacidad de crecimiento nos hace pensar también en que son símbolo de sabiduría y de experiencia. Dicen también que a través de sus raíces se conectan con otros árboles, compartiendo información y nutrientes. Como las Secuoyas, nos gustaría disfrutar de nuestra capacidad para crecer muy alto, elevarnos y expandirnos. ¿Cómo sería un encuentro de tales seres excepcionales? El ágora es la oportunidad de descubrirlo.
Recientemente he tenido el orgullo de participar como ponente invitada en el I Congreso Internacional de Pedagogía prenatal.
Tras la fantástica experiencia de la anterior jornada, hace un año, en la que realicé una ponencia sobre Arteterapia y maternidad, en el congreso he participado con un taller en video en el que comparto una propuesta para indagar en la memoria prenatal que todos llevamos impresa en nuestras células.