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Arteterapia en familia. Un camino para encontrar la calma y crecer junt@s.


La maternidad es probablemente la aventura más intensa que he emprendido en mi vida. Cuando me quedé embarazada no podía ni imaginar lo que estaba por venir. Y esto es algo que, por lo que veo a mi alrededor, nos suele pasar.


Y es que las criaturas tienen la “mala costumbre” de no ser como esperábamos, ni nosotros tampoco. La niña que imaginábamos tranquila no calla ni duerme ni de día ni de noche. El niño que creíamos valiente, tiene miedo y no se separa de los brazos de mamá. El padre se siente agotado y no sabe poner límites sin perder los nervios. Y la madre en que nos hemos convertido ya no nos recuerda nada a la mujer que éramos antes de dar a luz.


Y para colmo, el mundo estrechando el círculo con sus consejos. Que si no le des tanto la teta. Que si se la das poco. Que si muchos brazos, que si pocos, que si las vacunas, el Baby Led Weaning y el ¿para cuándo el segundo?


La sociedad no da tregua entre la exigua baja por maternidad y las exigencias que se nos imponen por el mero hecho de haber parido un ser humano. La presión de tener que saber hacerlo todo, porque así lo dicta el instinto maternal es tremenda. Y la carga se hace inmensa, la culpa (¡ay la culpa!) nos confunde y nos perdemos.


Y a veces se hace demasiado y necesitamos apoyo.


Diría que siempre necesitamos apoyo, todas las familias necesitamos apoyo porque sin apoyo es imposible criar. Lo que suele suceder y que me encuentro en la consulta y en los talleres es que llegamos a pedir ayuda cuando ya no podemos más y se nos va de las manos.


En esos momentos, la arteterapia en familia se convierte en una herramienta poderosa con la que podemos contar.


En la investigación que hice en mi tesis doctoral pude desarrollar y explorar extensamente las posibilidades que ofrece la arteterapia para la maternidad y las familias con criaturas de cualquier edad, como una vía de apoyo a la parentalidad positiva. Su objetivo principal es apoyar a los padres y madres, y ayudarles a desarrollar sus habilidades parentales y fortalecer los vínculos.


¿Pero qué significa exactamente la parentalidad positiva? ¿Qué es esta palabra tan extraña y rimbombante? La parentalidad es un neologismo del inglés “parenting” que en castellano se traduciría como “paternidad”, y que desde un enfoque de género se ha traducido de manera más abierta como parentalidad, haciendo referencia al rol parental que tanto la madre como el padre tienen respecto a sus hijos/as.


Se trata del modelo de referencia con el que contamos actualmente tanto a nivel de investigación como de políticas, y que define un estilo de crianza basado en el reconocimiento del interés superior del niño, así como de la importancia que tienen los padres y madres para el desarrollo pleno de sus hijos/as.


En otras palabras, por primera vez en la historia se reconoce que la niña que llora tiene derecho a llorar, y lo que hagamos las pa/madres con ese llanto es fundamental, si queremos evitar criaturas traumatizadas. Y que para hacerlo lo mejor posible, seguramente necesitaremos apoyo, porque esta es una tarea inmensa.


El espacio de arteterapia es un espacio idóneo para encontrar ese apoyo. Para empezar, porque es un lugar donde los juicios y las exigencias se quedan tras la puerta. En las sesiones de arteterapia la propuesta es explorar a través de los materiales artísticos, jugando a dibujar, pintar o modelar juntos, de manera que podemos expresar y compartir cómo nos sentimos, sin expectativas, de manera libre y orgánica.


El beneficio más habitual que esto suele ofrecer es un estado de mayor calma y bienestar. Las actividades creativas facilitan la regulación emocional, de manera que tanto los niños como las adultas se sienten más tranquilos y relajados, lo que abre el camino para la empatía y la conexión emocional.

Y esto es muy importante, porque facilita un canal para comunicarse más allá de las palabras. Para entender mejor lo que nos pasa, y también para reconectar con el niño o la niña interna que todos, incluidos los adultos, llevamos dentro, y que también necesita sanar.


El arte ofrece también la oportunidad de probar nuevas formas de crianza. Si la manera en que siempre lo hacéis en casa no funciona, desarrollando la creatividad en las sesiones es posible explorar y negociar juntos estrategias más adecuadas, teniendo en cuenta el momento evolutivo de cada criatura.


La arteterapia en familia nos ofrece también la oportunidad de observar los patrones de relación familiares a través de la creación conjunta, de manera que los conflictos se ponen en juego a través del proceso, permitiendo transformar las dinámicas y desarrollar nuevas habilidades de relación, de expresar las necesidades y los límites de forma mucho más positivas y saludables. A veces, el proceso lleva a explorar también la distancia y la separación, de manera que podemos fomentar una autonomía sana, con base en un apego seguro.


Lo que hace que este modelo sea tan especial es que combina los principios y recomendaciones de los programas de apoyo y educación para familias más recientes, junto con el potencial del arte para la expresión emocional y la estimulación sensorial. Además se basa en las teorías del apego y en la terapia sistémica, de manera que se puede abordar la complejidad de las relaciones familiares, de una manera no invasiva, sencilla y respetuosa con la infancia.


En resumen, la arteterapia en familia es un recurso poderoso para fortalecer los lazos familiares, fomentar interacciones positivas y explorar maneras más amorosas y respetuosas de relacionarnos. Nos invita a explorar el potencial transformador de la creación artística compartida y nos brinda herramientas útiles para construir una base sólida en la crianza de nuestros seres más queridos.


Como decía una mamá participante de uno de mis talleres:


“En las sesiones de arteterapia disfruté mucho de pintar junto a mi hija. Verla sonreír feliz con los colores me llenó de alegría y esperanza. Pero no solo eso, me ayudó a entender mejor sus emociones y las mías. Comprender la madre que quiero ser, y los bloqueos que me lo impedían. Que no tengo porqué dejarlo todo por mi maternidad, y puedo hacer también cosas por mi misma. Descubrí que la crianza que yo había tenido no era la que quería para ella, y que es posible hacer las cosas de otra manera. Tenemos el dibujo del último día pegado en la nevera, y nos recuerda la importancia de nuestro vínculo”.


Siete claves de la arteterapia en familia:

  1. Es beneficiosa para familias de cualquier edad, desde la preconcepción, embarazo, postparto, crianza, adolescencia, y hasta la tercera edad, adaptándose a los retos de cada momento evolutivo.

  2. Se basa en el potencial del arte para facilitar la expresión emocional, el fortalecimiento de los vínculos y la exploración de las dinámicas familiares.

  3. En las sesiones se utilizan técnicas artísticas como el dibujo, pintura, modelado, pero también se pueden incorporar otras como la narración de historias, la expresión corporal o la meditación.

  4. Se puede desarrollar en sesiones individuales, así como en grupos de familias, de manera que todos pueden aprender unos de otros y crear una red de apoyo mutuo.

  5. En las sesiones pueden participar todos los miembros, aunque dependiendo de las necesidades y la situación de cada familia, posiblemente se decida trabajar alternando sesiones de forma conjunta o por separado, siguiendo un plan individualizado.

  6. Las obras que se hacen en las sesiones no tienen un objetivo estético, pero a menudo suponen una vivencia estética importante que la familia después se puede llevar a casa y conservar como recuerdo de la experiencia.

  7. El papel de la arteterapeuta es el de acompañar a la familia, guiando y acompañando en el proceso creativo y ofreciendo feedback y pautas que ayuden a comprender el significado de las imágenes y darle un sentido en su proceso.


Y tú, ¿Qué retos te has enfrentado en tu maternidad/paternidad? ¿Has probado la arteterapia en familia?

Si quieres saber más:

  • Te animo a leer los artículos que he publicado en revistas científicas y que puedes encontrar en el apartado de publicaciones de mi web.

  • No dejes también de echar un vistazo al proyecto Brundibar, en el que he estado colaborando junto con el grupo de investigación EARTDI y Save The Children, desarrollando investigación sobre las posibilidades de la arteterapia en formato de díadas madre-hijo como una vía de prevención del trauma infantil. Próximamente se publicarán los resultados.

En la imagen, un dibujo creado conjuntamente con mi hija con acuarelas, y que ella tituló "Mar locuelo".


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