Yo no soy creativa



Yo no soy creativa.. No me siento creativa. Creativos eran Picasso, Einstein, Mozart,


Yo no.


A menudo me encuentro estas afirmaciones en mis talleres y en la consulta de arteteterapia. Si pudiéramos hacer una encuesta, probablemente encontraríamos que más del 75% de la población dirían que la creatividad no va con ellos/as. ¿A ti también te pasa?


Decir que la creatividad no va contigo es como decir que no eres capaz de correr. Tal vez no todos estemos preparados para correr una maratón, pero naturalmente estamos preparados para aligerar el paso en caso de que nos encontremos en una situación de necesidad. ¿Quién no ha corrido para coger un autobús?


La creatividad es también una capacidad que todos disponemos, y por lo tanto podemos desarrollar. Me gusta pensar en la creatividad como un músculo que podemos entrenar. De la misma manera que desde hace unos años está muy de moda el running, solo hace falta conectar con el deseo de ponerse en forma y calzarse las zapatillas. Hay muchos que incluso corren descalzos.


Entrenar la creatividad es empezar darse cuenta de que las cosas pueden ser miradas desde distintos puntos de vista.

Que podemos encontrar más de una solución a cada problema.

Que 2 + 2 no siempre son cuatro.

Que las cosas están en constante cambio.

Que a veces repetir y repetir, te lleva a transformar.

Que a veces hay que cortar por lo sano.

Que puede haber creatividad en todas las áreas de la vida.

Que cocinar, bailar, ir al trabajo o hacer la contabilidad pueden ser mucho más placenteras y divertidas.

Que cuando estás en proceso de creación, la vida parece fluir y brillar intensamente.

Que cuando creas te sientes conectado con la fuente.

Que puedes soltar expectativas.

Que a menudo te sorprendes.

Que otras veces te sientes frustrado.

Que tras la frustración se abren nuevas puertas.

Que cada vez hay que ir atravesando.


¿Acaso tienes miedo de lo que eres capaz?

No me extraña, yo también a veces tengo miedo de mi capacidad de crear.

Nos han enseñado a copiar, repetir, no salirnos del tiesto.

Y desde su punto de vista tiene sentido,

porque ponemos el orden establecido en riesgo.


Somos capaces de engendrar nuevos universos, realidades, vidas.

Mundos que luego siguen su curso.

Crecen, evolucionan, se independizan.

Abrimos ventanas que no sabemos qué vientos traerán.


No sé si sería consciente de la que armó el que inventó las palabras.

Quizás simplemente empezó un día a hablar.


Si pudiéramos darnos cuenta de hasta dónde podemos llegar.

Y olvídalo al minuto siguiente.


Es tan sencillo como confiar.

Llevamos haciéndolo desde el inicio de los tiempos,

Soltar los prejuicios,

simplemente empezar,

afrontar el blanco.


Plantar una semilla,

regarla,

y ver crecer el árbol.




Y tú, ¿Qué tal te llevas con tu creatividad?


Si quieres superar tus bloqueos, hablamos.


Tal vez te interese el curso online de Introducción a la arteterapia, que voy a dar próximamente.

Una oportunidad para descubrir en primera persona tu potencial creador.

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